
Ricardo Bello Toledo, antes profesor universitario y empresario agropecuario venezolano, y César Sánchez Roitz, líder de empresas de bioanálisis en Venezuela, se reunieron en Sevilla el pasado 1ero de febrero para conversar sobre el rumbo de la transición política en Venezuela, utilizando la invasión de Irak post-Saddam Hussein como un paralelismo de advertencia. Ambos enfatizaron la necesidad de evitar un vacío de poder y abogaron por un proceso pacífico que incluya a las fuerzas armadas actuales y a los líderes existentes de todas las corrientes, advirtiendo contra el revanchismo para asegurar una reconstrucción exitosa y estable del país. El siguiente es un resumen de la conversación, grabada a través del dispositivo Plaud, que utiliza Inteligencia Artificial.
1. RBT: Propuso la analogía central entre la transición venezolana y los errores cometidos por Estados Unidos en Irak tras la invasión norteamericana. Advierte contra la exclusión de las fuerzas armadas y los líderes existentes en el proceso de reconstrucción, citando cómo esta estrategia condujo a un vacío de poder y la guerra civil en Irak. Aboga por una transición pacífica, pragmática y reconciliadora.
2. CSR: Comparte la preocupación por la transición en Venezuela pero se muestra esperanzado. A diferencia de Irak, señala, la homogeneidad cultural de Venezuela es una ventaja: una misma cultura, religión y lenguaje. Subraya la importancia del petróleo y la necesidad de gestionarlo de forma diferente para beneficiar a la población. Coincide en que se debe evitar el revanchismo y reconocer los liderazgos locales y regionales existentes, independientemente de su afiliación política pasada, para lograr un cambio duradero.
1. La experiencia de la posguerra en Irak es una lección crucial para la transición en Venezuela; los errores cometidos allí, como la exclusión de las estructuras de poder existentes, no deben repetirse.
2. El mayor riesgo para la actual transición venezolana es la creación de un vacío de poder, que podría desestabilizar el país y llevar a un conflicto interno.
3. Es fundamental integrar a las fuerzas armadas y a los funcionarios competentes actuales en el proceso de reconstrucción nacional para garantizar la estabilidad y una transición pacífica.
4. Se debe evitar el revanchismo y el odio, buscando la reconciliación y el pragmatismo para asegurar que el cambio sea para mejor y no simplemente un reemplazo de poder.
5. Los liderazgos naturales y locales, de todas las corrientes políticas, deben ser reconocidos y tenidos en cuenta, en lugar de imponer líderes desde el exilio que están desconectados de la realidad del país.
6. Aunque el petróleo ha sido un factor complicado en la historia de Venezuela, la transición actual ofrece una oportunidad para reformar su gestión y utilizar esa riqueza en beneficio real de la población.
- Advierte que el peor error en Irak fue la "desbaazificación", eliminando a todos los miembros del partido Baaz de la administración y las fuerzas armadas, lo que provocó una guerra civil.
- Sostiene que las fuerzas armadas venezolanas actuales deben participar en la reconstrucción como administradores y garantes de la paz.
- Critica la idea de imponer únicamente líderes desde el exilio, como se intentó en Irak, y subraya la necesidad de reconocer a los líderes naturales de ambos bandos políticos dentro de Venezuela.
- Identifica la posible creación de un vacío de poder como el "pánico" real, que podría desencadenar una inestabilidad catastrófica.
- A diferencia de Irak, la sociedad venezolana es más homogénea cultural y religiosamente, lo que podría facilitar una transición más suave.
- Señala que la población venezolana está "harta" después de 20 años de convulsión y anhela una pacificación real, lo que favorece un cambio positivo.
- Reconoce que el petróleo es un factor clave que condiciona las acciones, pero rechaza el "maniqueísmo" de que sea una maldición, esperando que la nueva etapa permita una mejor gestión.
- Enfatiza la necesidad de ser pragmáticos, reconociendo que los cambios no serán inmediatos y que se debe evitar el revanchismo contra funcionarios y líderes locales eficientes, independientemente de su pasado político.
- CSR: Estoy esperanzado pero también preocupado. A diferencia de los procesos anteriores, espero que los eventos actuales lleven a una situación mejor. Los procesos son difíciles de predecir, pero la esperanza persiste.
- RBT: Los estadounidenses tienen razón al no querer repetir lo de Irak, que sería un desastre para Venezuela, para ellos y para el continente. Su desconocimiento de la cultura iraquí fue un grave error. A diferencia de lo que ocurrió en la Segunda Guerra Mundial con Japón, donde estudiaron la cultura para la ocupación, en Irak no se hizo. El riesgo principal aquí es la irracionalidad y el odio; debemos buscar la reconciliación y evitar a toda costa la desestabilización.
- CSR: Una diferencia clave es la homogeneidad cultural y religiosa de Venezuela, que no tiene las divisiones de Irak. Además, la población venezolana está agotada y busca la paz. Una similitud es la importancia del petróleo, que condiciona muchas acciones. Aunque su gestión en los últimos 20 años ha empobrecido al país, ahora hay una oportunidad para manejarlo de forma diferente y que su riqueza finalmente beneficie a la gente, como ha ocurrido en Noruega o los países del Golfo.
- RBT: Me preocupa más la "desbaazificación" que hicieron los americanos en Irak. Al eliminar a todos los miembros del partido de gobierno, incluyendo militares y administradores competentes, provocaron una guerra civil. Debemos evitar eso y, en cambio, buscar que las fuerzas armadas de hoy participen activamente en la reconstrucción del país como administradores y garantes de la transición.
- CSR: El revanchismo no lleva a nada. Muchos funcionarios públicos de niveles medios y bajos han intentado hacer su trabajo y no deben ser destituidos por sus ideas políticas. La ineficiencia burocrática a menudo es estructural, no culpa de los funcionarios.
- RBT: Otro error fue pretender imponer líderes del exilio que no tenían conexión con la realidad local. No se puede marginar a los líderes naturales de ambas corrientes políticas. También fracasaron al intentar privatizar todo abruptamente y eliminar subsidios sin entender la infraestructura del país (por ejemplo, dando tarjetas de crédito donde no había cajeros). Los venezolanos que regresen deben hacerlo para invertir y ayudar, pero respetando las estructuras y líderes existentes para que la transición sea pacífica.
- CSR: Hay que ser pragmáticos y entender que los grandes cambios no ocurrirán a corto plazo. Es crucial reconocer los liderazgos regionales y locales existentes, incluso si son de otro color político, y valorar su eficiencia. Aunque se busca justicia, se debe evitar la revancha y el odio. Hasta ahora, la población ha demostrado inteligencia y prudencia, manteniendo expectativas razonables.
- RBT: Insisto, el mayor peligro es un vacío de poder. En Irak, descartar a las fuerzas armadas de Hussein las empujó a la oposición y a una guerra civil de la que surgió el Estado Islámico. Irak era un polvorín con múltiples milicias armadas. Aunque Venezuela no es tan complicada, el vacío de poder es lo único a lo que hay que tenerle pánico; no podemos jugar con fuego. Si bien no tenemos al lado a Siria en plena Guerra Civil, y la participación de actores externos como el Hizbollah, Irán, los Kurdos y el Estado Islámico, tenemos muy cerca a las diferentes guerrillas colombiana y a los colectivos venezolanos.
- CSR: Una característica positiva de Venezuela es el aprecio de la gente por el voto y las vías pacíficas. A pesar de los ataques a las instituciones, esta cultura persiste. Eventualmente, se necesitará una relegitimación de poderes a través de elecciones. Por ahora, es crucial evitar un vacío de poder, ya que "sería peor el remedio que la enfermedad". El entorno regional tiene poco peso; las conversaciones clave son entre Venezuela y Estados Unidos.
- Incluir a las fuerzas armadas actuales como garantes de paz y administradores en la reconstrucción.
- Mantener y aprovechar a funcionarios eficientes de niveles medios y bajos para evitar colapsos administrativos.
- Reconocer y trabajar con liderazgos naturales y locales de todas las corrientes políticas.
- Evitar imponer líderes desde el exilio desconectados de la realidad nacional.
- Priorizar la reconciliación y evitar el revanchismo y el odio.
- Reformar su administración para que la riqueza beneficie realmente a la población, tomando referencias de modelos exitosos (Noruega, países del Golfo).
- Prevenir cualquier vacío de poder como prioridad máxima.
- Planificar una relegitimación de poderes mediante elecciones en el momento adecuado.
Decidimos dejar constancia de esta conversación entre dos buenos amigos sin aspiración alguna a tener puestos de liderazgos en el proceso de transformación política y la recuperación económica venezolana, y compartir con amigos más allá de las costas españoles, pues el viento arrastra las palabras y quizás deje constancia de su presencia en corazones ajenos y amigos.
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