Putin está arrastrando a su país a la era de los conflictos de la Guerra Fría, con un liderazgo cada vez más avanzado de edad, desconectado de una población harta de tanta penuria e inundada como nunca por la propaganda y la represión. Pero nada como la ficción para captar, para reflejar la historia de las mentalidades y el clima psicológico de una sociedad. Leí en verano dos novelas: Damascus Station, (2021) y Moscow X (2023) del escritor norteamericano David McClosky. Me doy cuenta de lo difícil que es encontrar, fuera de la ficción, una forma de visualizar las ambiciones y la manera de pensar y actuar del autoritarismo ruso, sirio y venezolano.
