Isaac Bashevis Singer nació en Europa occidental, en una región de Polonia que entonces pertenecía a Rusia, en 1903. Hijo de un rabino, se mudó con su familia muy joven a Varsovia, autodidacta, traductor y escritor; emigró en 1935 a los Estados Unidos, justo cuando podía, en los primeros años del régimen nazi, una decisión que le salvó la vida. Se hizo escritor y años más tarde, en 1978, ganó el Premio Nóbel de Literatura. Sus libros nos hablan de la nostalgia, del amor capaz de superar las barreras más grandes, geográficas, espirituales o culturales y a la vez son la recreación de un estilo de vida, la cultura yiddish de los Shtelt judíos de la Europa Oriental, que desaparecieron para siempre durante la II Guerra Mundial. Una obra importante que todavía hoy es capaz de iluminar la condición del inmigrante y de lo que significa dejar atrás a lugares y seres queridos.
