El conflicto en Gaza se puede ver de dos maneras. Por un lado es un proyecto de emancipación nacional, tal como los judíos se ven a sí mismos; y el por otro, como los palestinos y los países árabes lo ven, un proyecto colonial, la guerra que una población inmigrante desata sobre una población indígena para quedarse con sus tierras, y además contra su voluntad. El tema de la identidad palestina es crucial para entender lo que está ocurriendo y en el fondo, la única forma de lograr una paz justa y duradera. No es un tema religioso, al menos en su aspecto más esencial.
