Recuerdo haber conocido a quien perfectamente pudo haber sido un criminal de guerra nazi, que casi me implica en una situación muy compleja y hasta peligrosa. Medio siglo después, cuestiono mi actitud de entonces y recuerdo la picaresca de Mateo Alemán, autor sevillano del siglo XVI. ¿Podemos conciliar nuestra consciencia de hoy con lo que fuimos e hicimos hace mucho tiempo?
